El consumo de absenta implica un ritual previo tan importante como la propia ingesta del licor. Se deposita un terrón de azúcar, previamente quemado por algunos, sobre una cucharilla con un orificio en la parte inferior; ésta se sitúa sobre la copa y, poco a poco, se va vertiendo agua muy fría sobre el azucarillo que lentamente se deshace y cae en la copa. Las proporciones de agua y licor van a gusto del consumidor y el resultado es una bebida blanquecina, de aspecto lechoso, que debe beberse de un trago. En la época en que el consumo de absenta era habitual era habitual encontrar una fuente de agua fría en bares y cafés o en su defecto, una jarra en las mesas. La absenta se popularizó por se precio económico, llegó a ser más barata que el vino, y por sus efectos rápidos y fuertes ya que un alto consumo llevaba a estados de delirio importantes y, en algunos casos, podía provocar alucinaciones aunque sobre este punto hay mucho más mito que realidad en lo que al consumo de absenta se refiere. En cualquier caso el consumo de absenta nunca se hacía de manera exclusiva y solía ir mezclaba con hachís, opio, cognac, vino y todo tipo de licores de ahí que los resultados fueran altamente imprevisibles.
"Letras que cambian el color de la letra..."
"y hasta el color de la letra.."
miércoles, 27 de abril de 2011
HADAS VERDES III
Su origen
Como ya sabemos, la absenta es una bebida de alta graduación que se obtiene a partir del ajenjo (artemisa absinthium y artemisa pontica) acompañada de hinojo y anís verde y aunque el licor como tal comenzó a elaborarse en el siglo XVIII en un convento suizo por el doctor Pierre Ordinaire donde las monjas lo comercializaban como elixir curativo, la utilización del ajenjo como planta medicinal está documentada desde tiempos del antiguo Egipto pues aparece mencionado, junto a más de 700 sustancias, en el famoso Papiro de Ebers (1.500 a.C.) uno de los tratados de medicina más antiguos que existen. El doctor Ordinaire vendió su fórmula a un tal mayor Dubied quien junto a su hijo y su yerno abrieron en Francia la primera destilería comercial de absenta. Durante la primera mitad del siglo XIX la bebida se hizo cada vez más popular entre la aristocracia y las clases altas francesas, sin embargo, la gran fiebre se vive a partir de los años 50 del dieciocho cuando la bebida es adoptada por las clases populares y, sobre todo, por los intelectuales bohemios. Se calcula que a finales del XIX en Francia se producían más de dos millones de litros de absenta por año. A principio del siglo XX, en 1908 en Suiza y en 1915 en gran parte de los países europeos con la excepción de Inglaterra y España, la absenta fue prohibida pues se le atribuían efectos altamente negativos para el organismo. Estos efectos, en parte exagerados y en parte ciertos, alimentaron la leyenda entorno a esta bebida. En cualquier caso la producción masiva de absenta se hacía sin demasiado control, con alcoholes de muy baja calidad y el resultado era un excesivo contenido de tuyonas altamente perjudiciales. Actualmente la mayoría de esos países han levantado las prohibiciones y la absenta vuelve a ser legal aunque bajo un estricto control en el nivel de tuyonas más que en la graduación.
HADAS VERDES II
Inevitablemente unida en el imaginario colectivo al París del siglo XIX, a la Bohemia Francesa, a las reuniones de pintores, artistas, escritores y poetas en los cafés del Barrio Latino, Montmatre o Montparnasse, la absenta se ha convertido en fuente de mitos y leyendas, bebida prohibida y reflejo líquido de un movimiento artístico y social decadente y marginado pero nunca marginal, que se posicionó frente a la estricta e imperante sociedad burguesa y capitalista a lo largo de la segunda mitad del XIX francés.
De Francia, este benéfico y mágico licor pasó al resto de Europa y América donde alcanzó gran predicamento. Grandes aficionados a la absenta fueron Paul Gauguin, Edward Munch, Edgar A. Poe, Charles Baudelaire, Toulouse-Lautrec o dos claros exponentes de la vida bohemia como fueron Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, quienes recurrían frecuentemente a la absenta y al hachís para alcanzar un estado visionario y trascendental de inspiración poética y artística.
A bebedores de absenta pintaron con maestría Pablo Picasso, Edgar Degas, Viktor Oliva o Edouard Manet. Hasta de Ernest Hemingway, que en su obra Muerte en la tarde la describe como “una alquimia líquida que cambia las ideas”, se dice que recurrío a ella para reunir el valor necesario y saltar al ruedo para torear. Oscar Wilde, insigne bebedor de absenta, dijo: “Después del primer vaso, uno ve las cosas como le gustaría que fuesen. Después del segundo, uno ve las cosas que no existen. Finalmente, uno acaba viendo las cosas tal y como son, y eso es lo más horrible que puede ocurrir […] Así pues ¿cuál es la diferencia entre un vaso de absenta y el ocaso?”
La absenta, el hada verde, musa imaginaria e imaginada de artistas y soñadores, habitual en eternas tertulias nocturnas en las que, entre el humo del opio y el tabaco, se destripaba la mediocridad burguesa en sórdidos y elegantes cafés de un París que brillaba como ninguna otra ciudad de la época y en los que los intelectuales y artistas se mezclaban sin pudor con prostitutas, alcohólicos y demás gentes de dudosa reputación que habitaban las sórdidas entrañas de la ciudad.
De Francia, este benéfico y mágico licor pasó al resto de Europa y América donde alcanzó gran predicamento. Grandes aficionados a la absenta fueron Paul Gauguin, Edward Munch, Edgar A. Poe, Charles Baudelaire, Toulouse-Lautrec o dos claros exponentes de la vida bohemia como fueron Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, quienes recurrían frecuentemente a la absenta y al hachís para alcanzar un estado visionario y trascendental de inspiración poética y artística.A bebedores de absenta pintaron con maestría Pablo Picasso, Edgar Degas, Viktor Oliva o Edouard Manet. Hasta de Ernest Hemingway, que en su obra Muerte en la tarde la describe como “una alquimia líquida que cambia las ideas”, se dice que recurrío a ella para reunir el valor necesario y saltar al ruedo para torear. Oscar Wilde, insigne bebedor de absenta, dijo: “Después del primer vaso, uno ve las cosas como le gustaría que fuesen. Después del segundo, uno ve las cosas que no existen. Finalmente, uno acaba viendo las cosas tal y como son, y eso es lo más horrible que puede ocurrir […] Así pues ¿cuál es la diferencia entre un vaso de absenta y el ocaso?”
La absenta, el hada verde, musa imaginaria e imaginada de artistas y soñadores, habitual en eternas tertulias nocturnas en las que, entre el humo del opio y el tabaco, se destripaba la mediocridad burguesa en sórdidos y elegantes cafés de un París que brillaba como ninguna otra ciudad de la época y en los que los intelectuales y artistas se mezclaban sin pudor con prostitutas, alcohólicos y demás gentes de dudosa reputación que habitaban las sórdidas entrañas de la ciudad.
HADAS VERDES I
El licor de yerbas, de 50 y 70 grados, se pone de moda entre jóvenes que gustan de bebidas fuertes. Está hecha a base de ajenjo y quema, corta la respiración y ´acelera´. A Van Gogh, dicen, le dio valor para cortarse la oreja, pero nadie sabe si vio seres fantásticos.
Es una bebida de alta graduación (de 50° a 70°), obtenida de la destilación de varias plantas mediterráneas, principalmente ajenjo (absenta), anís e hinojo. Muy aromática, seca y se puede tomar sola, con dulce y agua como aperitivo, y también se puede mezclar; flamead: en una copa pequeña sirvien una medida, por encima se coloca una cuchara con hoyos y un terrón de azúcar, un chorrito de agua y fuego... las Hadas Verdes revolotéan en la cabeza.
Popular por la película Moulin Rouge, donde los protagonistas aparecen bebiéndolo, se sabe que la absenta o licor de ajenjo, que también se conoce como "hada verde" (existe el mito de que cuando se toma en exceso aparece una pequeña mujer de color verde brillante), es una bebida muy antigua.
Cuentan que los artistas y bohemios del siglo XIX y hasta principios del XX la bebían. Rimbaud, Ernest Hemmingway, Verlaine, Van Gogh, Baudelaire, Lautrec, Manet, Victor Hugo, Oscar Wilde defendían su consumo alegando que el licor estimulaba su creatividad. Unos aseguran que Oscar Wilde decía que "después del primer vaso ves las cosas como te gustaría que fueran, tras el segundo las ves como no son en la realidad, y al tercero las ves tal como son, y eso es lo peor de todo".
Es una bebida de alta graduación (de 50° a 70°), obtenida de la destilación de varias plantas mediterráneas, principalmente ajenjo (absenta), anís e hinojo. Muy aromática, seca y se puede tomar sola, con dulce y agua como aperitivo, y también se puede mezclar; flamead: en una copa pequeña sirvien una medida, por encima se coloca una cuchara con hoyos y un terrón de azúcar, un chorrito de agua y fuego... las Hadas Verdes revolotéan en la cabeza.
Popular por la película Moulin Rouge, donde los protagonistas aparecen bebiéndolo, se sabe que la absenta o licor de ajenjo, que también se conoce como "hada verde" (existe el mito de que cuando se toma en exceso aparece una pequeña mujer de color verde brillante), es una bebida muy antigua.
Cuentan que los artistas y bohemios del siglo XIX y hasta principios del XX la bebían. Rimbaud, Ernest Hemmingway, Verlaine, Van Gogh, Baudelaire, Lautrec, Manet, Victor Hugo, Oscar Wilde defendían su consumo alegando que el licor estimulaba su creatividad. Unos aseguran que Oscar Wilde decía que "después del primer vaso ves las cosas como te gustaría que fueran, tras el segundo las ves como no son en la realidad, y al tercero las ves tal como son, y eso es lo peor de todo".
«El vino es poesía embotellada»
R.L. Stevenson
¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa conjunción de los astros, en qué secreto día que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa y singular idea de inventar la alegría?
Con otoños de oro la inventaron. El vino fluye rojo a lo largo de las generaciones como el río del tiempo y en el arduo camino nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
En la noche del júbilo o en la jornada adversa exalta la alegría o mitiga el espanto y el ditirambo nuevo que este día le canto
otrora lo cantaron el árabe y el persa. Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.
(Jorge Luis Borges)
El territorio sagrado Wixárica, en peligro.
Wirikuta y la minería devastadora
Por: Luis Hernández Navarro
Wirikuta, en Real de Catorce, San Luis Potosí, es la tierra de origen del pueblo wixárica (huicholes). Es donde se reúnen sus dioses, su territorio sagrado.
Cada año, entre los meses de diciembre y enero, llegan hasta allí los devotos en peregrinación. Parten del centro de la tierra, del corazón, de Teakata, lugar en el que reside Tate’warí, el Abuelo Fuego, después de celebrar la fiesta del tambor, del elote tierno y de las calabazas. Para llegar a Wirikuta, el sitio donde salió el sol, caminan 480 kilómetros.
Desde hace más de mil años, la peregrinación es un evento central en la vida de los wixaritari (plural para wixárika). Lo llaman su esencia. En ella recrean el caminar de sus antepasados para que continúen encendidas las velas de la vida, para mantener el equilibrio de la tierra y para conservar su cultura. Los peregrinos llevan ofrendas y adoran y aprenden de la voz de sus dioses lo que dice la costumbre. La ruta es sagrada. La romería se inicia y consagra a personas escogidas en el arte de recolectar el hí’kuri, es decir, en la cosecha del peyote para las ceremonias rituales.
Tan importante es Wirikuta que, en 1999, fue declarado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) uno de los 14 sitios naturales sagrados del mundo que deben ser protegidos.
La zona de Wirikuta es también, desde 1994, área natural protegida. Abarca 140 mil 211 hectáreas de siete municipios. Cuenta con su plan de manejo de ley, en el que se asienta la prohibición de actividades mineras en la mayor parte de la reserva. En las zonas donde se autoriza efectuarlas se fijan grandes restricciones, como no permitir el vertido de desechos contaminantes o alterar los cursos de agua superficiales o subterráneos.
A pesar de ello, la Secretaría de Economía otorgó 22 concesiones mineras a la empresa canadiense First Majestic Silver para la explotación de plata en Wirikuta. La compañía construirá en ese territorio una carretera para sacar su producción. El proyecto tendrá consecuencias devastadoras para el pueblo wixárika y para el medio ambiente. Los permisos de operación provocarán la contaminación de los ríos, el acuífero, la tierra y el aire. Amenazan la supervivencia de especies endémicas y en peligro de extinción, como el águila real.
Contra lo determinado en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no se consultó a los wixaritari para aprobar el proyecto minero. Las autoridades mexicanas ignoraron el hecho de que las concesiones violan el Programa de Manejo del Área Natural Protegida de Wirikuta, que abarca casi 70 por ciento de la concesión minera.
El proyecto minero de First Majestic Silver en Wirikuta equivale a instalar una planta de gas en la basílica de Guadalupe, abrir un pozo petrolero en La Meca o construir una termoeléctrica en Jerusalén. Es una ofensa grave a la cultura y la religiosidad de un pueblo histórico para favorecer negocios privados. Tiene, además, el agravante de que se dañará de manera irreversible el medio ambiente.
La zona está dentro del Área de Importancia para la Conservación de Aves (AICA). En ella viven 156 especies, entre las que se encuentran laSpizella wortheni (gorrión de Worthen), incluida dentro de la NOM-059-Semarnat-2001 con el estatus de protegida, y declarada una de las 51 especies prioritarias por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). La zona es también lugar de anidación del águila real (Aquila chrysaetos), que se consideraamenazaday
especie prioritaria.
La ofensiva minera en Wirikuta es el último eslabón de una cadena de agresiones contra los wixaritari. A la tradicional rapiña de los ganaderos mestizos contra las tierras indias se ha sumado el hostigamiento contra sus prácticas religiosas y la destrucción de sus sitios sagrados. La lista es larga. La policía ha hostigado a jicareros (peregrinos comisionados por su comunidad) durante sus ceremonias. Grandes empresas agroindustriales, que inhiben la lluvia mediante detonaciones en el cielo para dispersar las nubes, destruyen la vida campesina en el desierto de Wirikuta. Las zonas sagradas en Hara Mara (San Blas, Nayarit) fueron concesionadas a empresas turísticas. Los principales centros de oración han sido mercantilizados. Importantes sitios sagrados fueron inundados por las presas de La Yesca y El Cajón, Nayarit. El proyecto carretero Bolaños-Huejuquilla, en Jalisco, destruyó y sepultó el sitio sagrado Paso del Oso.
Ante el avance del proyecto minero devastador de la compañía First Majestic Silver contra la cultura indígena, la salud de la población y el medio ambiente, se ha organizado un amplio movimiento social que exige la intervención de las autoridades competentes para revisar y revocar las concesiones otorgadas ilegalmente a la empresa. Los agraviados demandan, también, que se decrete una moratoria indefinida para evitar proyectos mineros y/o agroindustriales en el área natural protegida de Wirikuta. Esta posición se ha hecho pública tanto en el Pronunciamiento en defensa de Wirikuta, pueblo wixárika, de septiembre de 2010, como en elPronunciamiento en defensa de Wirikuta, del Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Waha’a.
En el centro de esta movilización se encuentran las comunidades wixaritari y sus autoridades tradicionales. No es casualidad. En ella se juegan su futuro como pueblo.
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